La automatización intralogística ya no es una cuestión de si, sino de cómo y cuándo. En grandes cuentas, donde cada minuto de parada impacta directamente en el servicio, la facturación y la reputación, el principal freno no es la tecnología, sino el riesgo operativo. La buena noticia es que automatizar no implica detener la actividad ni apostar todo a un “big bang” tecnológico. Hoy existen enfoques progresivos, modulares y reversibles que permiten introducir automatización sin comprometer la continuidad del negocio.
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